PIENSA, LUEGO EXISTE
haces cualquier cosa para que no crea que piensas en él, se pasa el día mirándote a los ojos sonriéndote y tu sin saber que cara poner intentas apartarle la mirada, de nuevo miras para ver si aun lo sigue haciendo, sí, lo hace te sigue mirando y sin quererlo te sale la sonrisa tonta y se te ilumina la cara aunque intentes evitarlo, de repente, te das cuenta y piensas ¿pero que estoy haciendo?e intentas cambiar de cara queriéndote imaginar que no te ha visto sonreir por él; cuando te dice cosas a las que no sabes que contestar, le cambias completamente de tema sin saber que decir y otra vez se ríe porque sabe que no quieres contestar a eso, como si adivinara cada cosa que te pasa por la cabeza, lo que estas pensado en ese momento, y lo peor es que no se suele equivocar; cuando después de hacerte una broma te suelta la frase que siempre te repite de: "que no, que es broma, si yo te quiero" o tonterías parecidas y te mira a los ojos como cada vez que lo hace para ver la cara que pones o te abraza para ver tu reacción; pero aunque a veces adivine creo que no podría adivinar todo lo que se pasa por mi cabeza en ese segundo, o porqué con algo que te diga te quedas horas y horas intentando encontrarle un significado a las palabras que te ha dicho, o hablas con él y te quedas mirando la pantalla sonriendo por cualquier frase que te habrá soltado para quedar bien, para marear o incluso para que te pienses lo que te ha dicho… me pregunto por qué tendemos a pensar cada palabra, cada frase, cada conversación, cada gesto, buscándole un sentido, siempre intentando darle razones para que no se crea que lo haces. macarena